El remolino del río: el cine misionero que desafía los bordes entre lo real y lo virtual

La ópera prima de Eva Macarena Rodríguez finalizó su rodaje en Posadas y entra en una etapa clave de posproducción. Entre la crudeza de la adolescencia y la metáfora de la succión digital, el proyecto se perfila como una de las apuestas más potentes del fomento audiovisual regional.
El paisaje cotidiano de Posadas —sus muelles, el barrio Villa Cabello y el imponente Paraná— se convierte en el escenario de una narrativa que busca incomodar. “El remolino del río”, cortometraje de ficción escrito y dirigido por Eva Macarena Rodríguez, se encuentra actualmente en fase de posproducción, tras un intenso rodaje a finales de marzo que capturó la esencia de la juventud misionera contemporánea.
El “Bairuzú”: una analogía sobre la succión digital
La génesis del proyecto tiene una raíz tan física como metafórica. Macarena recuerda el asombro y el pánico que sentía de niña ante las corrientes de Yacyretá o las Cataratas. Sin embargo, el disparador visual fue el “Bairuzú”, el famoso y misterioso remolino de Montecarlo. “Esas corrientes hídricas imponentes pueden ser una analogía muy acorde a la corriente abrasadora que significan las redes sociales”, explica la directora.
La trama sigue a Asia (Tiara Rodríguez Greve) y Lea (Lara “Pinky Lala” Argañarás), dos amigas que, en busca de un millón de seguidores, anuncian que se lanzarán al remolino en una transmisión en vivo. Lo que comienza como un juego de validación digital escala hacia una presión mediática y social con giros inesperados.
El contraste entre las protagonistas es el motor narrativo del corto. Tiara describe a su personaje como una joven que “no dimensiona lo que hace o el riesgo en el que puede poner a otras personas” por su obsesión con la fama digital. Por su parte, Lara encarna a Lea, una joven inocente y apasionada que participa del reto principalmente por el vínculo con su amiga.
Para la directora, haber filmado el cortometraje es un sueño cumplido gracias al fomento del Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones (IAAviM), tras ser uno de los proyectos ganadores del Concurso de Cortometraje de Primeras o Segundas Obras del Plan de Fomento 2025. Sobre la temática, Rodríguez explica que “el verdadero peligro está en la mirada de los otros” y que el remolino funciona como una analogía de las redes sociales, las cuales describe como “esa fuerza que hoy en día nos succiona nuestro tiempo y nuestra mirada”.
Estética “punk” y la influencia de Sofia Coppola
Para esta obra, Rodríguez cita como musas la narrativa poética y cruda de Sofia Coppola en Lick the Star y The Virgin Suicides. También resuena con el cine de la correntina Clarisa Navas, especialmente en la búsqueda de esquemas de producción comunitarios y el uso de contextos reales.
El cortometraje apuesta por un naturalismo extremo. Bajo la dirección de fotografía de Sandra Grossi, se utilizó cámara en mano para generar intimidad y “meterse en la mente” de las protagonistas. Un elemento innovador es el uso de imágenes de archivo reales de las actrices, creando un “collage” que borra la frontera entre la ficción y la realidad de su personalidad punk adolescente.
Un set con perspectiva de género y conciencia económica
La producción no solo es una apuesta estética, sino también política. El 95% del equipo técnico está integrado por mujeres e identidades diversas, muchas de ellas parte de la colectiva MUTAR. Para las actrices, esta configuración creó un ambiente de “hermandad y sororidad” inédito en sus experiencias previas. Al respecto, Argañarás compartió: “Me siento súper honrada de formar parte de esta producción. Siento por primera vez lo que creo que sienten los varones cuando trabajan en conjunto; esa hermandad que nunca había sentido de esta manera”. La actriz destacó que este ambiente le permitió una libertad creativa inédita: “Se siente genial… me siento cómoda, siento que puedo soltarme un poquito más con ellas”.
Victoria González, jefa de producción junto a Yamila Barnasthpol, destacó el desafío que implicó llevar adelante el proyecto en el actual contexto económico del país y remarcó la importancia de una administración responsable en una ópera prima. En ese sentido, señaló que asumir por primera vez la conducción de un set como jefa de producción significó “un desafío muy grande” y una experiencia clave para su crecimiento profesional. Además, valoró el acompañamiento constante de sus compañeras y la diversidad del equipo técnico, integrado mayormente por profesionales de Misiones, junto a integrantes de otras regiones, como la sonidista chaqueña y la montajista brasileña.
El desafío de la posproducción
Aunque la filmación principal concluyó en locaciones como el complejo La Aventura, el emblemático barrio posadeño de Villa Cabello, y el Club Náutico León Seró, el trabajo continúa. La edición está siendo realizada en Brasil por Júlia DaCosta, a quien Rodríguez conoció en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de Cuba mientras se formaba en la Residencia de Guion. Por otro lado, la diseñadora gráfica Guadalupe Caballero desarrolla en Posadas el diseño de animaciones que se integrarán a las pantallas de los dispositivos dentro del film.
“No tenemos fecha de estreno aún. Considero que la postproducción es el desafío mayor de este proyecto, así que queremos darle tiempo, dedicación y una buena impronta de sonido”, afirma Macarena Rodríguez, quien tras 17 años en la industria y con un próximo largometraje en desarrollo (Mila), se consolida como una voz autoral comprometida con su tiempo y su territorio.
Ficha Técnica: El Remolino del Río
- Guion y Dirección: Eva Macarena Rodriguez
- Asistentes de Dirección: Natal Cano y Camila Acosta
- Jefatura de Producción: Yamila Barnasthpol y Victoria González
- Asistente de Producción: Lula Recio
- Mentoría de producción: Magali Bustos
- Dirección de Fotografía: Sandra Grossi
- Foquista: Melanie Gamonal
- 1er Asistente de Cámara: Valeria Birritela
- Dirección de Sonido: Lucia Palenzuela
- Microfonista: Mica Chavez
- Gaffer: Marcelo Lomuto y Vax
- Dirección de Arte: Makarena Bordón
- Utilería: Leticia Alvarez
- Maquillaje: Kike Sandoval
- Vestuario: Pio Prette y Malena Reynoso
- Edición: Júlia DaCosta
- Diseño Gráfico: Valeria Guadalupe Caballero
Fotos: Nadir Productora Audiovisual












